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viernes, 14 de mayo de 2010

Las injusticias de la Justicia


El CGPJ suspende a Garzón. Perfecto. Solamente puedo dar la enhorabuena a la casta fascista de este país. Falange, Manos Limpias, lo habéis conseguido. Muy bien. Habéis conseguido apartar de la judicatura nada menos que a un magistrado por intentar investigar un genocidio que vosotros sabéis perfectamente que fue tal.

Y también tengo que aplaudir enérgicamente a la “Justicia” que dice existir en este país. Me parece un acto muy valiente que el Consejo General del Poder Judicial suspenda a un juez por algo que ellos también saben que era lo correcto. Lo saben. Y tienen incluso más delito que las asociaciones franquistas, porque se supone que este Consejo, como todo el Poder Judicial, es imparcial y trabaja para que el pueblo pueda vivir en un lugar más justo. Claro.

Pero lo que más gracia me hace es la prisa que se han dado para suspender a Garzón, cuando hay tantos y tantos casos pendientes de resolución en los juzgados españoles, y habiendo tantas y tantas quejas sobre la lentitud de los procesos judiciales en nuestro país. Pero no se preocupen. Desde luego, es mucho más importante que Garzón quiera investigar el Franquismo que el hecho de que una mujer divorciada no reciba la pensión de su ex marido y tenga que sacar a sus hijos adelante con 500 euros al mes. Sí, desde luego es mucho más importante.

Pero todos sabemos lo que pasa realmente, y es que en nuestro sistema judicial aún quedan muchos restos de la dictadura que sufrimos durante 40 años, y mientras no se cambien algunos puntos (por no decir todos) de nuestra Constitución, todo seguirá así. Y mientras no se jubilen los jueces fieles al sistema y la ideología fascista, no conseguiremos terminar con estas injusticias. Eso está claro.


FUENTE: Generación Sin

jueves, 5 de febrero de 2009

¡El fascismo ya está aquí!



Me duele comunicar, queridos compañeros, que la unión nos convoca para luchar una vez más contra la irracionalidad y la vergüenza. ¿Que a qué me refiero? Al fascismo italiano.

Silvio Berlusconi (sin duda heredero ideológico de Benito Mussolini) elaboró hace unos días un proyecto de ley por el cual los médicos de los centros de salud deberán denunciar a los inmigrantes ilegales que acudan a ellos. Y lo peor es que ese proyecto de ley ha sido aprobado hoy por el Senado italiano.

Como es de esperar, y completamente lógico, los inmigrantes ilegales dejarán de acudir a los centros de salud, y eso a la larga será perjudicial, pues si alguno de ellos contrae una enfermedad altamente contagiosa, la colectividad se verá afectada.

¿Adónde vamos a llegar? ¿Y nadie dice nada? Por lo visto, hoy en día está permitido actuar como uno guste. Eso sí, siempre y cuando no se nacionalice nada: ¡malditos comunistas, no dejaremos que vuelvan! Pero sí se puede establecer una barrera entre nacionales y extranjeros, entre "legales" e "ilegales", que, como dice la canción del final: "Si la luna suave se desliza por cualquier cornisa sin permiso alguno, ¿por qué el mojado precisa comprobar con visas que no es de Neptuno?".

Y digo yo, ¿quién decide quién es legal o ilegal? ¿Quién decide lo que se debe y no se debe hacer? ¿Quién inventó las fronteras? ¿Y las banderas? ¿Quién inventó un dios? Y lo que es peor, ¿quién decidió que se debía morir por todo ello? ¿Quién decidió diferenciar razas, sexos y lugares? ¿Quién demonios inventó el fascismo y por qué? ¿Quién se lo creía? Y lo que más me importa, ¿quién lo derrotará definitivamente?



viernes, 19 de diciembre de 2008

El fascista español



España es tierra de animales. Sí, animales. Hay alguna planta, pero no tardará en ser aniquilada. Los animales son muy variados: Los hay ricos, poderosos, hipócritas, avaros, chaqueteros, traidores, explotadores... Y hay un pequeño grupo, sobre todo entre los jóvenes, que también merece el nombre de animal. Son los llamados neonazis, o neofascistas, o neofranquistas, o... no sé qué calificativo utilizar. El caso es que no son una única cosa.

Suelen tener entre 14 y 20 años, aunque su edad puede prolongarse hasta los 25, en un caso crítico. Su hábitat es indefinido. Tan pronto están en Madrid como en Bilbao, aunque aquí no suelen durar mucho. Su forma de vida es muy sencilla. Nacen, crecen un cuarto, y ya está. Dejan de estudiar con 14 años y, como no tienen nada mejor que hacer y sus familias suelen ignorarles, penetran en mundos desconocidos, donde se encuentran, en muchas ocasiones, las drogas. Hasta que encuentran uno que les gusta: en este mundo, donde conocen a más como ellos, nunca al jefe, se busca la lucha por un mundo mejor, un imperio ultraderechista. A ellos les suena bien porque nunca han oído hablar de historia y no conocen los muertos causados por Franco, Hitler y Mussolini. No, no lo saben, pero les adoran.

Como cualquier animal, a la mínima mirada de curiosidad, se defienden. Sacan las garras y no dejan bicho vivo. Se alimentan, por lo general, de todo aquel que no piense como ellos, es decir, cualquiera. Les encantan los rojos: todo lo que sea comunismo, anarquismo, crestas...

Y ahora me doy cuenta de que no he hablado de su apariencia. Son animales que realmente dan miedo. Van en grupo, todos iguales: con la cabeza rapada, las cazadoras conocidas como bomber, abombadas, todas iguales también, los mismos pantalones ajustados que, a la larga, les producirán esterilidad, y esas botas militares negras con cordones blancos. Si te cruzas con un grupo, no intentes diferenciarlos, es imposible.

Otra gran característica es que desconocen las palabras "libro" y "cultura". Para ellos sólo existe su dios y nada más. No entienden el significado de "democracia" y mucho menos el de "respeto" y "tolerancia". A mí me dan lástima a la vez que miedo, pues, retornando a las manadas en que viven sin conocimiento del motivo real de su lucha, los jefes de ellas sí suelen ser entendidos en la materia y no trabajan en vano. Saben perfectamente que estos soldados pueden servir en un futuro para luchar por una España que ni siquiera saben cómo va a ser, pues nunca han estudiado los antecedentes.

La última característica que me gustaría mencionar, porque merece mención, al tratarse de algo tan triste que tiene que saberse, es que estos animalitos adoran tanto a Hitler como a Mussolini y a Franco. Tan pronto dicen "¡Arriba España y Franco!", como "Sieg Heil!" o "Viva Il Duce!". Pero realmente desconocen lo que estos señores hicieron, así como sus políticas. No saben que Hitler y Franco fueron diferentes. No saben que Hitler y Mussolini buscaban un imperio alemán e italiano respectivamente, mientras que Franco no quería eso, sino simplemente aniquilar a toda la generación de la República y los que vinieran, sin ninguna ambición de expansionismo. Pero no, para ellos todo es lo mismo. De hecho, por no diferenciar, ni siquiera diferencian a Franco de José Antonio Primo de Rivera. Cada 20 de noviembre ellos mencionan ambos nombres y después gritan un "¡Presente!", sin saber que Primo de Rivera y Franco no simpatizaban el uno con el otro y, de hecho, el culpable de la muerte de José Antonio fue el mismo Franco, al rechazar su liberación. Pero no, estos queridos animalitos son ignorantes de su supuesta creencia, y peor aún, de su propia historia.

Numerosas ideologías conviven en este país: indiferencia, socialismo de ahora, socialismo de antes (o lo que es lo mismo, comunismo), fascismo, nazismo, franquismo... Pero ninguna de ellas es la que menciono hoy aquí. Esta, lamentablemente, no tiene una base sólida. Tan solo saben lo que aprenden en los colectivos en que están sumergidos, sin conocimiento de nada más. Con 14 años, ¿qué esperas saber? Y, a su vez, esta ideología extraña es peligrosa, pues son chavales jóvenes dispuestos a luchar por algo que no conocen realmente (sólo lo que sus jefes quieren que conozcan), y lo están. Están dispuestos a luchar. Y eso es peligroso.

Los enfrentamientos políticos y las guerras son siempre tristes, pero cuando ni siquiera se sabe porqué se lucha, es aún más lamentable.

Vergüenza ajena



Tras un tiempo sin leer noticias de este hombre, ayer mis cejas se arquearon al encontrar este titular: "Aznar arremete contra mayo del 68 junto a posfascistas italianos". Yo conocía a la perfección la ideología de este señor, pero realmente me sorprendió. No le creía capaz de decir lo que dijo en público. Me explico:

El pasado 17 de diciembre, el expresidente del gobierno, José María Aznar (n. 1953), acudió a Roma a la presentación de su libro, Cartas a un joven español. Rodeado por miembros del partido italiano Alianza Nacional (los socios más derechistas de Berlusconi), Aznar criticó duramente los hechos acontecidos durante el mes de mayo de 1968 en París. Entre otras cosas, declaró: "En 1968 sucedieron tres cosas: la Primavera de Praga, en la que la libertad fue aplastada; la explosión de irresponsabilidad de París y la revolución tecnológica en Silicon Valley. Y esto último es lo único que ha cambiado el mundo". También mantuvo su línea crítica con el multiculturalismo, declarando que es "otro gran fracaso de la sociedad europea".

Entre su compañía italiana cabe destacar a Gianfranco Fini (que prologa la edición italiana del libro) y el ultra Gianni Alemanno, alcalde de Roma y conocido por su política antigitanos, que aprovechó una visita reciente a Israel para decir que el fascismo "no fue el mal absoluto".

Aznar suele participar en actos fuera de España acompañado por líderes de la extrema derecha. Incluso ha aceptado las invitaciones de dictadores, como Gaddafi en Libia o Ben Ali en Túnez.


Visto esto, ¿cómo voy a pensar que este señor está en sus cabales? Y peor aún, ¿cómo pudo ser nuestro dirigente durante ocho años? Doy gracias, al menos, a que no adoptó ninguna política similar a la de sus colegas. Por lo demás, sólo espero que no se sigan divulgando noticias sobre sus aventuras en el extranjero, ya que siento vergüenza ajena y de mi propio país.